Diagnóstico, mapa de tareas, mapa de oportunidades, implementación y medición: así se construye cada workshop, sea para una pyme o para una empresa con varias áreas.
Aplicar esta metodología en mi empresa
EL PROBLEMA QUE RESUELVE
La mayoría de los intentos fallidos de adopción de IA en empresas no fracasan por falta de herramientas —hoy sobran opciones—, sino por falta de método. Se prueba una herramienta de moda, se genera entusiasmo por un par de semanas, y después el uso se diluye porque nunca estuvo claro qué proceso de negocio concreto se buscaba mejorar, ni cómo medir si efectivamente mejoró.
Nuestra metodología existe para evitar exactamente ese patrón. Cada etapa tiene un objetivo claro y un entregable verificable, de forma que al final del proceso la empresa no se queda con una sensación de haber "probado IA", sino con procesos medibles funcionando y un criterio propio para seguir ampliando su uso.
LAS CUATRO ETAPAS
Relevamos los procesos actuales del equipo o de la empresa: qué tareas se hacen, con qué frecuencia, cuánto tiempo insumen y qué herramientas se usan hoy. Este relevamiento se hace mediante entrevistas breves y, cuando aplica, observación directa del proceso.
Cruzamos el relevamiento con criterios de impacto y facilidad de implementación, y armamos un mapa priorizado de casos de uso de IA: qué conviene implementar primero, qué queda para una segunda etapa y qué directamente no conviene abordar con IA.
Trabajamos en vivo, con el equipo, sobre los casos priorizados: elegimos la herramienta adecuada para cada uno (ChatGPT, Claude, Gemini, Copilot o automatización con Python), construimos los prompts y flujos de trabajo, y dejamos al menos un proceso funcionando antes de terminar la sesión.
Definimos indicadores concretos desde el inicio y los volvemos a medir en una sesión de seguimiento posterior, para cuantificar el impacto real y decidir junto al equipo los próximos pasos del mapa de oportunidades.
HERRAMIENTAS A IMPLEMENTAR
Uno de los errores más comunes en la adopción de IA es elegir primero la herramienta ("vamos a implementar ChatGPT en la empresa") y recién después buscarle una aplicación. Nuestra metodología invierte ese orden: primero se define el caso de uso priorizado en el mapa de oportunidades, y luego se elige la herramienta que mejor lo resuelve.
Para redacción, análisis de texto, resúmenes, generación de contenido y primeras respuestas a consultas frecuentes.
Cuando la empresa ya trabaja con el ecosistema Microsoft 365, para integrar IA directamente en Word, Excel y Outlook.
Para integrar sistemas entre sí, procesar grandes volúmenes de datos o construir flujos que corren de forma automática sin intervención manual.
En muchos casos, la mejor solución combina IA generativa con automatización: por ejemplo, Python para extraer y ordenar datos, e IA generativa para redactar el informe final.
Cuando el caso de uso lo justifica, damos un paso más allá del prompt: un agente que ejecuta varios pasos por sí solo, con límites de autonomía definidos según el riesgo de la tarea. Más sobre esto en IA Agéntica y Automatizaciones.
Empezamos con una reunión de diagnóstico sin costo para entender tu punto de partida.
PREGUNTAS FRECUENTES